Solo Lideres
Nueva Zelanda, todo para disfrutar

Nueva Zelanda, todo para disfrutar

Un país de superficie reducida, con pocos habitantes y aislado geográficamente puede convertirse en uno de los principales destinos turísticos a nivel mundial. Eso logró Nueva Zelanda, una nación de Oceanía que cautiva con sus paisajes y su cultura.

Si tomamos una enciclopedia y nos quedamos solo con las estadísticas, nos puede resultar difícil comprender la relevancia de Nueva Zelanda, sobre todo en materia turística. Es que, por superficie, Nueva Zelanda ni siquiera se acerca a los setenta países más grandes del planeta. Burkina Faso, Ecuador y Omán, por ejemplo, tienen mayor extensión territorial. Con cuatro millones de habitantes, por otra parte, el ranking de naciones más pobladas lo encuentra en el puesto 125º. Además hay que tener en cuenta que Nueva Zelanda se compone de dos grandes islas y otras mucho más pequeñas que están en medio del océano Pacífico, a bastante distancia de Australia y del resto de sus vecinos.

Todos estos datos que podrían atentar contra el desarrollo de Nueva Zelanda se combinaron de una manera especial para convertir a estas tierras en un tesoro turístico. La superficie acotada hace que sus atractivos estén próximos entre sí, la poca densidad demográfica ayuda a preservar los hermosos paisajes naturales y el aislamiento geográfico favorece el desarrollo y el resguardo de una identidad marcada.

Para los amantes del turismo aventura, Nueva Zelanda es el paraíso. Canotaje, rafting, surf y buceo son algunas de las actividades que permiten sus playas y ríos. Sus montañas resultan perfectas para escalar y realizar senderismo. Entre junio y octubre, además, regiones como Christchurch – Canterbury y Mackenzie permiten disfrutar el esquí y el snowboard.

La escasa contaminación lumínica de Nueva Zelanda hace que observar estrellas sea otro atractivo para los viajeros. Pasar la noche al aire libre sorprendiéndose con estrellas fugaces y constelaciones es una experiencia incomparable. Con un poco de suerte, en invierno incluso se puede ver la aurora austral.

La Tierra Media que imaginó J.R.R. Tolkien también se luce en Nueva Zelanda. Muchas escenas que se ven en las películas de “El Señor de los Anillos” y “El Hobbit” fueron registradas en este país.

Tampoco se puede dejar de mencionar el encanto de la cultura maorí, famosa en todo el mundo gracias a la danza llamada Haka que realizan los integrantes del seleccionado neozelandés de rugby (los All Blacks) antes de cada partido. Ningún turista quiere dejar de conocer sus leyendas, rituales y expresiones artísticas.

Puede decirse que cada persona tiene al menos un motivo para querer viajar a Nueva Zelanda: lo difícil es encontrar a alguien que no se sienta atraído por la magia de esta nación.
 


Texto: Redacción Sólo Líderes