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Una visita al Castel Gandolfo

Una visita al Castel Gandolfo

Urbano VIII ordenó la construcción del palacio, cuyo diseño fue realizado por el arquitecto Carlo Maderno en el siglo XVII con la colaboración de Domenico Castelli y Bartolomeo Breccioli.

 A menos de 20 kilómetros de Roma, junto al lago Albano, se encuentra Castel Gandolfo. Se trata de un pequeño pueblo conocido a nivel mundial ya que alberga la residencia de verano del papa: el Palacio de Castel Gandolfo. Tanta es la trascendencia de este edificio que, por lo general, se lo nombra simplemente como Castel Gandolfo: igual que la localidad.

Urbano VIII ordenó la construcción del palacio, cuyo diseño fue realizado por el arquitecto Carlo Maderno en el siglo XVII con la colaboración de Domenico Castelli y Bartolomeo Breccioli. Mucho tiempo antes, en la zona se erigía una residencia campestre del emperador romano Domiciano: la Albanum Domitiani. Con los años, la infraestructura vaticana en Castel Gandolfo fue creciendo, aunque entre finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX el lugar estuvo casi abandonado.

Recién a partir de 1929, tras un acuerdo entre Italia y la Santa Sede, Castel Gandolfo empezó a recuperar su esplendor. Cinco años después se trasladó el Observatorio Astronómico del Vaticano al lugar para aprovechar su oscuridad nocturna, carente de la contaminación lumínica de Roma.

Más cerca en el tiempo, durante su extenso papado Juan Pablo II pasó al menos unos días de cada año en Castel Gandolfo, con la excepción de 2005 (año de su fallecimiento). Benedicto XVI, su sucesor, también descansó en el palacio. Sin embargo, Francisco optó por quedarse en Roma.

Ante esta realidad, el papa argentino tomó una decisión histórica: abrir el Castel Gandolfo a la comunidad. Primero, hace dos años, el Vaticano permitió que la gente recorra los hermosos jardines del palacio. En 2015, se sumaron varias habitaciones y se habilitó la llegada en tren desde la Santa Sede. Francisco fue por más y este año liberó el acceso a las habitaciones del departamento papal.

De lunes a sábado, todo aquel que abone la entrada correspondiente puede visitar el dormitorio con vista al mar ubicado en el piso superior. En la cama que se encuentra en el cuarto durmieron los anteriores papas y fallecieron Pío XII y Pablo VI.

La capilla privada del papa, la biblioteca, la Sala del Consistorio y el Salón de los Suizos son otros lugares de Castel Gandolfo que ahora pueden visitarse. El Vaticano, de todos modos, aclaró que el palacio solo seguirá abierto mientras el papa (Francisco o algún sucesor) así lo desee. En el futuro, por lo tanto, las puertas podrían volver a cerrarse.



Texto: Redacción Sólo Líderes