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Black Friday, promociones para fomentar el consumo

Black Friday, promociones para fomentar el consumo

La temporada de compras de Navidad se inicia con una jornada de descuentos conocida como Black Friday (Viernes Negro). La tradición nació en los Estados Unidos hace muchos años y, poco a poco, se expandió por el mundo.

Cuando se acerca diciembre, comienza una carrera contra reloj para cumplir con todas las obligaciones de fin de año: las celebraciones con los compañeros de trabajo, las reuniones familiares, la organización de las vacaciones… En este marco, la compra de regalos navideños también resulta ineludible. Con más o menos presupuesto disponible, todas las familias incurren en gastos especiales para que ningún ser querido se quede sin su obsequio.

Para potenciar ese frenesí de consumo, en Estados Unidos establecieron un día de descuentos y promociones que marca el inicio de la temporada de compras de Navidad: el Black Friday (o Viernes Negro, en nuestro idioma), que se celebra la jornada siguiente al Día de Acción de Gracias. El Black Friday, por lo tanto, es el día que sigue el cuarto jueves de noviembre.

¿De dónde proviene la denominación? Existen dos versiones. Hay quienes dicen que ese día, al empezar la época de compras navideñas, los comerciantes logran abandonar los números rojos y adoptan los números negros. Para otros, en cambio, la idea de Viernes Negro fue acuñada en referencia al caos vehicular que suele generarse en el territorio estadounidense después del Día de Acción de Gracias.

La costumbre de establecer descuentos para el lanzamiento de la temporada navideña se popularizó en Estados Unidos en la década del ’70. Como suele ocurrir con todas las tradiciones norteamericanas, el Black Friday de a poco se fue expandiendo por el mundo, una tendencia que se intensificó en los últimos años gracias al impulso de las cadenas de origen, justamente, estadounidense.

Más allá del interés que despierta en millones de compradores, esta jornada comercial también suele generar muchas críticas. Diversas asociaciones, por ejemplo, condenan el Black Friday por promover el consumismo y las compras por impulso. Por otra parte, distintas empresas han sido denunciadas por subir sus precios de sus productos en los días previos para que, al aplicar los “descuentos”, el consumidor termine pagando el precio de siempre. Moraleja: para que el Black Friday no se vuelva realmente oscuro, lo mejor es analizar las propuestas con detenimiento y no dejarse engañar.

 



Texto: Redacción Sólo Líderes