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Decorar el primer departamento: mezcla de ansiedad y buenas oportunidades

Decorar el primer departamento: mezcla de ansiedad y buenas oportunidades

Finalmente llegó la hora de independizarse.Ésto implica mucha energía, una gran cuota de optimismo, y regalitos bien intencionados. ¿Cómo armar una decoración donde sean compatibles las últimas banquetas de diseño con la heladera de la abuela?

La decisión de vivir solo por primera vez mezcla novedad, ansiedad y muchas preguntas: ¿seré capaz de arreglarme? ¿me cerrarán las cuentas a fin de mes? ¿por dónde se empieza a limpiar? ¿Yo solito/a desordené todo esto?

Por eso el primer departamento debe aunar confort, funcionalidad, estética y esos detalles que lo hacen muy personal… todo en ese mínimo espacio destinado a cumplir con las ilusiones de independencia y crecimiento personal.

A partir de los gustos personales y las dimensiones reales del lugar, es posible definir las ambientaciones. Según lo que afirma la diseñadora Gabriela López en el sitio Estilo de Vida, si se trata de un ambiente único en un edificio antiguo, no hay que perder de vista los elementos de la caja arquitectónica, que le dan su identidad de loft y enriquecen el espacio. Estos pueden ser los techos con su estructura al desnudo o las paredes de gran altura. Además, es conveniente delimitar las áreas destinadas a las distintas funciones.

Pero lo primordial es el diseño de los muebles de apoyo, siempre teniendo en cuenta las necesidades de su dueño. Es importante pensar qué se guardará en el interior de estos muebles, y qué se dejará a la vista, para regular el espacio, la amplitud y el orden.

Por último, para lograr unidad en un espacio integrado pero con funciones tan distintas como comer, dormir y trabajar, los materiales elegidos y los colores deberán repetirse en cada área para lograr un mismo lenguaje estético, como hilo conductor general del espacio que proporcione coherencia y armonía.

Ahorro, comodidad y estética
Si bien parecen conceptos alejados entre sí, muchas veces están al alcance de la mano con algo de paciencia y creatividad. Mantener una misma línea en el mobiliario no siempre es posible si queremos ahorrar y hacerles lugar a los objetos que tan generosamente aportan los distintos miembros de la familia.

Sin embargo el sillón de la abuela, la mesa del tío y las sillas heredadas pueden armonizarse mejor si se pintan en un mismo tono, aunque posean estilos diferentes. Encontrar un tapicero de confianza puede ser la llave mágica que abra la puerta del sofá soñado con una inversión mínima, y nada suple la satisfacción de pintar “esa” pared con el color elegido para que los portarretratos desde donde sonríen todos los afectos, luzcan mejor.

Y por último, no es necesario “hacer todo de una vez”, un departamento casi vacío puede ser una buena oportunidad para que cada elemento colocado sea sólo aquel que nos hace felices, dejando espacio para el objeto futuro, para el que aún no encontramos pero está esperando, para el que nos sorprende una tarde en el mercado de pulgas, para “ese” que pasará a formar parte de nuestro mundo, sin importar el precio, la distinción o nobleza de su hechura. Ese objeto que simplemente es “a nuestra medida” y que, sin dudas, encontrará su lugar en el pequeño espacio del primer departamento… y nos acompañará hasta el último.

Tips para no equivocarse

• Elegir materiales en tonos suaves para armonizar el espacio y un mueble que responda a las necesidades de cada área.
• Apostar a un efecto de diseño que se repita en todo el espacio.
• Pensar en la multifuncionalidad para que un mismo sector permita realizar diversas actividades.
• Seguir la lógica para no saturar el ambiente con elementos decorativos. Recordar que menos es más.
• Aplicar tabiques transparentes u opacos para delimitar áreas sin perder espacialidad visual. 



Texto: Redacción Sólo Líderes