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Aerografía, arte en spray

Aerografía, arte en spray

Hay artistas plásticos que no recurren a pinceles o lápices para desplegar su talento, sino a pistolas de aire comprimido que expulsan pintura en aerosol. Se trata de los dibujantes que apuestan por la aerografía para compartir su creatividad.

Existen muchas técnicas de pintura, cada una con sus ventajas y sus desventajas a la hora de plasmar ideas y sentimientos sobre un soporte. La aerografía es aquella que involucra el uso de un aerógrafo: una especie de pistola que, conectada a un compresor de aire comprimido, permite esparcir pintura en aerosol.

No es fácil desenvolverse con comodidad en el terreno de la aerografía. Se necesita entrenamiento para dominar la técnica, precisión para controlar los trazos y un buen equipamiento. Vale la pena el esfuerzo ya que los resultados obtenidos pueden ser verdaderamente sorprendentes.

Al esparcir la pintura en spray sobre distintas superficies, se pueden crear trabajos de todo tipo. La aerografía se materializa en cuadros, pero también en diseños de body painting, en automóviles y hasta en tortas. En cada caso, por supuesto, el artista debe considerar qué tipo de pintura necesita, ya que pueden combinarse diversos pigmentos y aglutinantes. Hay acrílicos, acuarelas y tintas a disposición del dibujante.

Con un campo de aplicación muy amplio, uno de los terrenos más fértiles de la aerografía es el llamado pop art. El estadounidense James Rosenquist, fallecido en marzo de este año, creó muchas obras conocidas con esta técnica. Entre ellas, un famoso cuadro fragmentado de Marilyn Monroe, eterna musa de artistas.

El inglés Philip Castle, por su parte, es considerado un genio de la aerografía. Además de diseñar carteles y portadas para cineastas y músicos como Stanley Kubrick, David Bowie, Tim Burton y Paul McCartney, inmortalizó a figuras de carne y hueso y a personajes de ficción como Elvis Presley, el Sr. Spock, James Dean y Farrah Fawcett.

La aerografía incluso llega al arte abstracto. En este sentido, sobresalen los trabajos de Barrie Cook, quien sorprende con los juegos de luces, sombras y figuras geométricas que crea con su aerógrafo.

Mientras que algunas obras se lucen en museos, otras pueden ser admiradas y hasta compradas en la vía pública. En varias ciudades de nuestro país, hay artistas que se instalan en peatonales y plazas con sus equipos para crear cuadros en vivo que luego ofrecen a los espectadores. Sin dudas, una excelente forma de acercare a la aerografía.
 



Texto: Redacción Sólo Líderes