Solo Lideres

Palacios y hoteles de lujo: Arquitectura con esencia histórica

Quienes poseen el poder adquisitivo suficiente para recorrer el mundo hospedándose en espacios selectos y deleitarse con las sofisticadas cartas de los restaurantes más exclusivos, conocen y frecuentan edificaciones con valor histórico, arquitectónico y cultural que al menos a través de fotografías, toda persona debería descubrir y apreciar.

Le Bristol París, el Palacio Sans Souci y el Palacio Duhau - Park Hyatt Buenos Aires, son parte de los sitios recomendados para vivir una experiencia única en entornos repletos de distinción y glamour.

Ambientes amplios decorados con un exquisito criterio estético, materiales de origen europeo de gran valor a la hora de profundizar la identidad del estilo arquitectónico, y mobiliarios antiguos perfectamente conservados, son tesoros que uno descubre al llegar hasta una edificación de lujo. Para satisfacción de quienes comprenden la importancia de mantener en pie ciertas construcciones para preservar el pasado y enriquecer el presente con costumbres y acontecimientos propios de otras épocas, hay en el mundo numerosas obras arquitectónicas que hoy se aprovechan a nivel turístico, cultural y diplomático sin perder su esencia aristocrática.
Al hospedarse en un sitio que en la actualidad funciona como hotel de lujo y en otros tiempos fue residencia de un personaje ilustre, o al disfrutar desayunos, almuerzos, meriendas y cenas en estancias o palacios creados por voluntad de una familia poderosa y adinerada, el asombro se apodera de uno, y lo lleva a querer saber en detalle cómo nacieron esos lugares, quiénes pasaron por ellos, y cuáles fueron las transformaciones que sufrieron, entre otras inquietudes que alimentan la curiosidad de turistas y de pobladores locales.

Arquitectura premium en Francia

Al recorrer la capital francesa, más de una construcción antigua llama la atención desde la vía pública. Una vez que el visitante ingresa a mansiones y palacios que desafían al paso del tiempo manteniendo intacta su historia y el esplendor de otras épocas, las sospechas iniciales se convierten en certezas: detrás de muros que a simple vista son insignificantes y de fachadas que en ocasiones parecen reclamar más de una mano de pintura, hay un fantástico universo de ostentación, lujo y riqueza cultural, que merece ser aprovechado, admirado y protegido.
En la ciudad luz se honra a la historia parisina desde el palacio y hotel Le Bristol París, un desarrollo arquitectónico que desde 1925 es sinónimo de suntuosidad y buen gusto, siendo considerado por Gallivanter’s Guide, como el mejor hotel a nivel mundial. Allí hay espaciosas y refinadas suites ornamentadas con elegancia que le ofrecen al huésped todo lo que él necesita para sentir calidez, bienestar y exclusividad. La exigente clientela de este sitio que ha tenido el honor de ser el primer hospedaje que recibió en Francia la denominación de palacio, además de disfrutar las comodidades y el increíble entorno de las habitaciones, celebra la excelente oferta gastronómica que complementa los servicios de Le Bristol París.

Diseño europeo en Argentina: El Palacio Sans Souci y el Palacio Duhau – Park Hyatt de Buenos Aires.

Sobre la avenida Alvear de Buenos Aires, porteños y turistas encuentran múltiples edificaciones señoriales. El Palacio Duhau – Park Hyatt, es una de esas construcciones símbolo de la Belle Epoque porteña, donde uno sueña pernoctar al menos una noche, disfrutar una comida o asistir a un evento para sentirse, por un rato, parte de un cuento de hadas.
Al hacer foco en su historia no se puede dejar de señalar que en 2002, este rincón de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires administrado en la actualidad por una importante cadena hotelera fue declarado monumento histórico. Antes, hubo allí una imponente residencia que perteneció a un inmigrante llamado Teodoro de Bary y que albergó por ejemplo, a la Infanta Isabel. Nada quedó de esa vivienda cuando el terreno fue adquirido por los hermanos Alberto y Luis Duhau, quienes confiaron en las habilidades de León Dourge para desarrollar una obra arquitectónica maestra. Para el proyecto hotelero, el palacio fue refaccionado con el objetivo de darle una apariencia fresca y contemporánea pero sin opacar ni destruir su esencia histórica. Telas francesas y mobiliarios procedentes de Italia y Brasil, comenzaron entonces a enriquecer los espacios del Palacio Duhau – Park Hyatt de Buenos Aires.
Lejos de allí, otra distinguida residencia argentina cambió de dueños pero sigue atesorando su riqueza histórica para que cada huésped disfrute el privilegio de estar en un edificio emblemático: el Palacio Sans Souci, que hace más de medio siglo fue obtenido por la familia Durini.

VER NOTA COMPLETA EN REVISTA SÓLO LÍDERES Nº 65

 



Texto: Redacción Sólo Líderes

Fotos: Marina Blanco, Mauro Roll,Willy Donzelli y Gentileza Palacio Duhau