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Debbie Wingham, la creadora de los objetos más caros del mundo

Debbie Wingham, la creadora de los objetos más caros del mundo

El dinero no sirve para comprar felicidad pero sí permite contratar a una artista británica capaz de hacer realidad los deseos de gente acaudalada que aspira a conseguir los productos más exclusivos y ostentosos del planeta.

Desde hace tiempo, Debbie Wingham está sumando notoriedad a escala internacional porque, a través de sus desafíos como diseñadora, está enriqueciendo al segmento del lujo con una amplia diversidad de artículos que tienen la particularidad de ser majestuosos y muy especiales.

Años después de haber sorprendido con un vestido que, por su valor, no tardó en posicionarse como el “más caro del mundo”, una colorida torta de aproximadamente dos metros de largo ambientada como un desfile de moda con modelos y público y decorada con cuatro mil diamantes auténticos (no comestibles pero deliciosos a la vista) se sumó a su lista de creaciones onerosas. Más allá del trabajo que demandó este postre solicitado por una familia árabe, no se puede dejar de señalar que, por esta preparación con sesenta kilogramos de chocolate y 120 kilogramos de pasta de azúcar glas, los clientes abonaron 75 millones de dólares… En comparación, resultó mucho más barato el vestido de cóctel embellecido con cincuenta diamantes negros que Wingham vendió por 5,7 millones de dólares.

Lejos de haberse dado por satisfecha, la diseñadora continúa sorprendiendo con sus propuestas dirigidas a multimillonarios. Un esfuerzo creativo compartido con Chris Campbell le ha permitido lanzar los zapatos más lujosos y costosos del mundo. Surgido como consecuencia de un pedido especial para obsequiar en un cumpleaños, este calzado combina diamantes azul y rosa con oro. Se trata de unas sofisticadas sandalias por las cuales se pagaron más de quince millones de dólares y que, para alimentar la envidia de muchos y exaltar la labor de esta artista británica, se han exhibido durante varios días en Dubái…

Resulta increíble que se paguen sumas exorbitantes por productos no esenciales, pero si estos logros de Debbie Wingham son ciertos y exceden a una estrategia de marketing, sin dudas estamos frente a una mujer que, a base de talento y excelentes contactos, ha descubierto cómo hacer del arte, una actividad extremadamente redituable a nivel económico.
 



Texto: Redacción Sólo Líderes