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Ruta 66: Un camino legendario

Es el sueño de todos los amantes de los autos y las motos. La carretera más famosa del mundo. Nació en 1926 con un recorrido de casi 4.000 kilómetros que “se menea de Chicago hasta L.A.”, como cantaba Pappo a partir de una composición de Bobby Troup.

El trazado cambió muchas veces con el paso de los años y finalmente, en 1985, la ruta fue descatalogada y eliminada de la red vial estadounidense. Su mito, sin embargo, sigue vigente, al igual que los tramos que aún subsisten.

Esta historia comienza hace más de ochenta años. En 1926 se instauró la Red de Carreteras Federales de Estados Unidos, formada por un conjunto de rutas y autopistas que facilitaban los traslados por el inmenso territorio norteamericano. En noviembre de ese mismo año fue creada la U.S. Route 66, cuya señalización recién se llevó a cabo en 1927. La obra era importante en cuanto a infraestructura, pero posiblemente nadie imaginaba hasta donde crecería su leyenda.
La Ruta 66 original tenía su punto de partida en Chicago, en el estado de Illinois. Luego avanzaba atravesando ciudades de Misuri, Kansas, Oklahoma, Texas, Nuevo México y Arizona hasta terminar en Los Ángeles (California). Un paseo de casi 4.000 kilómetros desde el este hasta el oeste.
Por tratarse de una ruta llana y casi recta, pronto se convirtió en una opción popular entre los camioneros. En los ’30, con la prolongada sequía que provocó el fenómeno bautizado como Dust Bowl, muchas familias dedicadas a la agricultura en estados como Kansas, Oklahoma y Texas la eligieron para dirigirse a California en busca de trabajo. Con el aumento del tránsito, florecieron restaurantes, estaciones de servicio y otros negocios ubicados junto a la ruta que ayudaron al crecimiento de los pueblos y las localidades. El primer local de McDonald’s, por ejemplo, se ubicó en la Ruta 66 a la altura de San Bernardino.
Antes de llegar a 1940, la tierra y el ripio eran parte del pasado: la Ruta 66 se convirtió en una de las primeras carreteras asfaltadas de Estados Unidos. Se utilizó para el traslado de elementos militares y, ya en los ’50, como camino turístico rumbo a las playas californianas. Hubo múltiples cambios de trazado, se agregaron circunvalaciones y vías alternativas y la ruta, de a poco, fue perdiendo su esencia. El surgimiento del Sistema Interestatal de Autopistas en 1956 marcó el comienzo del fin, que llegó formalmente en 1985 cuando la Ruta 66 fue descatalogada y quitada de la Red de Carreteras de Estados Unidos. Sin embargo, la legendaria 66 nunca murió. Muchos estados declararon sus tramos como sitios de interés histórico, se colocaron carteles alusivos y hasta surgieron numerosos comercios vinculados a la explotación turística y cultural de la arteria.

Viajando por el corazón estadounidense

En la actualidad ya no se puede completar el trayecto original de la Ruta 66 sin interrupciones. Sin embargo, es posible recorrer sectores extensos que están bien conservados y que mantienen los establecimientos comerciales típicos de la época de oro. Además, combinando la ruta con otras opciones, se pueden conocer grandes atractivos turísticos de los Estados Unidos.
Al transitar por la Ruta 66 y carreteras adicionales se logra atravesar parte del desierto de Arizona. El paisaje árido, con su tierra rojiza y sus cactus, remite de manera casi automática a las películas del Viejo Oeste.
La 66 también está vinculada al Gran Cañón del Colorado, un impresionante lugar que forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco. Desde el pueblo de Williams parte el Grand Canyon Railway, un tren que se introduce de lleno en los escarpados terrenos que excavó el río Colorado en millones de años. Además se consigue llegar al Gran Cañón a través de otras vías vehiculares.
Quienes reconstruyen el itinerario de la Ruta 66 también suelen desviarse para llegar hasta Las Vegas, distante a unos 400 kilómetros del Gran Cañón. Luego de horas en el entorno desértico, la aparición de las luces de neón de la ciudad de los casinos resulta impactante. El MGM Grand Las Vegas, Caesars Palace, The Venetian, Casino Royale, Mandalay Bay Resort & Casino, The Mirage, Wynn Las Vegas y Tropicana Resort & Casino son algunos de sus lugares icónicos.
Tulsa, Oklahoma City, Amarillo, Albuquerque, Gallup, Seligman, Flagstaff… Los pueblos y las ciudades se suceden junto a la carretera o a pocos kilómetros de ella: por más que ya no exista como tal, es indudable que la Ruta 66 sigue viva en el corazón y en el recuerdo de todos los viajeros que deciden seguir sus huellas.

 



Texto: Redacción Sólo Líderes

Fotos: Gustavo Goñi