Solo Lideres
Lionel Messi: Pasión Mundial

Lionel Messi: Pasión Mundial

Las habilidades deportivas de Lionel pueden hacerlo batir récords, ganar títulos y ser un ídolo admirado por multitudes, pero la mística que rodea al mejor jugador del mundo no se limita a los pases mágicos dentro de una cancha o a los goles que este hechicero saca de la galera.

El bajo perfil del 10 del Barcelona, su espíritu familiero y su apego a las raíces convierten a este genio del balón en un hombre rico en afectos que apuesta por los lazos sinceros y no se olvida de aquellos que alguna vez, le tendieron una mano o fueron su sostén cuando sorteaba obstáculos para hacer realidad sus sueños.

La leyenda del capitán de la selección argentina comenzó poco antes de las seis de la mañana del 24 de junio de 1987 en el Centro Materno Infantil del Hospital Italiano Garibaldi, una institución médica ubicada en la ciudad de Rosario a la cual habían llegado por orden del obstetra Norberto Odetto cuando las contracciones de Celia Cuccittini se hicieron intensas y frecuentes. A su lado estaba su esposo, Jorge Messi, ansioso por recibir a su tercer heredero.
Lionel, tal como el matrimonio decidió llamar al hermano de Rodrigo, Matías y María Sol, midió al nacer alrededor de cuarenta y siete centímetros y pesó tres kilogramos. Sin que nadie pudiera siquiera sospechar que ese pequeño sería, al crecer, una estrella mundial que llevaría en su espalda el mismo número que lo marcó en sus primeras horas de vida, ya que su madre fue llevada a la habitación número diez antes y luego de dar a luz. El destino, evidentemente, ya comenzaba a dar indicios de aquello que sucedería…

Norberto Odetto, el obstetra que lo trajo al mundo

Ahora a la distancia, el médico que ayudó a traer al mundo a esta “Pulga” de grandeza ilimitada, dice sentir un gran placer por haber atendido a Celia Cuccittini, la mujer que logró parir a uno de los futbolistas más extraordinarios de toda la historia. A los padres de Lio, según declaró en una oportunidad el especialista, los recuerda como una familia sencilla y humilde que, lejos de adoptar una actitud soberbia por los logros de su tercer varón siguen siendo los mismos de siempre. “Los recuerdo con mucho cariño, dice el doctor Odetto, no dudaron en acercarse a mí cuando coincidimos por casualidad en un restaurante rosarino. La distancia geográfica y las decisiones de Lionel respecto a su vida privada yendo a vivir a Barcelona, impidieron que yo fuera testigo privilegiado del nacimiento de los descendientes de Lio con su hermosa mujer, Antonela Roccuzzo. Les deseo lo mejor, se lo merecen, son una familia excepcional”, concluyó el doctor que con tanto orgullo fue protagonista de su primer llanto.

Sus padres Celia Cuccittini y Jorge Messi

Celia Cucchittini, su madre, comentó en cierta ocasión: “desde chiquito Lionel era muy travieso en casa, nadie quería jugar con él a las cartas, por ejemplo, porque sabíamos que en algún momento nos iba a hacer trampas, si no ganaba, desarmaba el mazo, revolvía las cartas, las tiraba, demostraba su enorme enojo. Él quería ganar en todo, en algunas ocasiones no quería ir al Colegio, siempre manifestaba que se sentía mal, me decía que lo único que quería hacer era ir a jugar al futbol con sus compañeros”. Por su parte, el padre de Lio, Jorge Mess, declaró en varias ocasiones, delineando la futura fisonomía del joven profesional: “Cuando a Lionel le tocó entrar a jugar la primera vez en el equipo del Barcelona, nosotros llorábamos, el mayor premio fue el sacrificio que él hizo y la convicción que tenía: que él podía quedar seleccionado. Y así fue. Se cerró el objetivo de mi hijo, era la culminación de la historia que había comenzado muchos años antes en Rosario, nuestra ciudad.

 

  VER NOTA COMPLETA EN REVISTA SÓLO LÍDERES Nº 68



Texto: Lic. Kamala Bonifazi / Trabajo de investigación