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Fortnite, un videojuego tan polémico como exitoso y adictivo

Fortnite, un videojuego tan polémico como exitoso y adictivo

En poco más de un año, el juego creado por Epic Games se convirtió en un furor mundial. Más de 125 millones de personas ya han incursionado en su universo virtual y hay quienes afirman que provoca adicción.

En julio del año pasado, la compañía estadounidense Epic Games dio a conocer su proyecto más esperado: Fortnite, un videojuego cuyo desarrollo había iniciado en 2011. La demora, a juzgar por los resultados, valió la pena para la empresa ya que el producto superó todas las expectativas.

Las cifras indican que más de 125 millones de adolescentes, hombres y mujeres de todo el mundo lo han jugado. Incluso alcanzó el impresionante récord de 3,4 millones de jugadores simultáneos. Gracias a este suceso, Epic Games embolsó más 1.200 millones de dólares y podría superar los 2.000 millones a fin de año.

¿Cuál es la clave del éxito? Fortnite tiene dos versiones: Fortnite Battle Royale (gratuita) y Fortnite Save the World (paga). La modalidad gratuita hace que millones y millones de personas se dispongan a divertirse con el juego… y que paguen para obtener ciertos beneficios y características adicionales. Por eso el negocio siempre está asegurado.

Cada jugador debe desarrollar su propia estrategia y, a su vez, interactuar con el resto para sobrevivir al ataque de incontables zombis. Fortnite Battle Royal tiene como escenario una isla con espacios que, debido a una tormenta, empiezan a acotarse, multiplicando los enfrentamientos. El último individuo o escuadrón que queda con vida es el ganador.

La PC, consolas como PS4 y Xbox y hasta el teléfono son dispositivos que permiten ingresar al planeta Fortnite. Esa disponibilidad en múltiples plataformas también contribuye al auge debido a que nadie queda afuera.

Para los padres de muchos jóvenes, Fortnite es motivo de preocupación: los maratones de más de diez horas son habituales. Esto supone que los jugadores se quedan estáticos frente a la pantalla sin salir de su casa y sin tener más vínculos sociales que el virtual.

Numerosos famosos, en este marco, sucumbieron al encanto de Fortnite y ayudaron a su popularidad. Antoine Griezmann, figura del Atlético de Madrid y del seleccionado francés, suele celebrar sus goles bailando como los personajes cuando salen victoriosos de una batalla.

Ante este panorama, los psicólogos recomiendan diferenciar una adicción del entusiasmo excesivo. Y aunque todos los excesos son perjudiciales, aclaran que los vínculos virtuales entre los jugadores constituyen una forma contemporánea de relación. ¿Habrá Fortnite para rato?
 



Texto: Redacción Sólo Líderes