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Son pocos los seres humanos que pueden ser fácilmente reconocibles sin necesidad de mencionar su nombre y apellido. El líder del icónico grupo de rock integrado a lo largo de su extensa historia por Keith Richards, Charlie Watts y Ronnie Wood, es uno de esos elegidos que ha conseguido ser identificado por su modo de bailar, su asombroso dinamismo sobre el escenario, y por estar fuertemente asociado con la rojiza boca de labios anchos y lengua afuera, imagen que simboliza a la banda rockera que lidera.

El canto lo sedujo desde edad temprana, por eso se mantuvo siempre conectado al universo discográfico, aún cuando asistía a la London School of Economics con la idea de dedicarse a otros rubros. Él fue forjando su destino siguiendo sus sueños, sin sospechar que ese camino lo conduciría a la cima de la industria de la música hasta llegar a tener un sello discográfico propio. Michael Philip Jagger, es mucho más que un británico exitoso, es un hombre multifacético con talento e histrionismo para cantar, componer y actuar que lleva décadas ganándose el respeto y la admiración de multitudes, que aunque algunos no comulguen con su estilo irreverente y no escuchen sus temas, admiten que el reinado de Mick, es incuestionable.

Un poco de historia… “The Rolling Stones”

Eva Mary Scutts y Basil Joe Jagger, son los padres de este gran artista que nació el 26 de julio de 1943 en la localidad inglesa de Dartford. Su ciudad natal fue testigo de su acercamiento a Keith Richards, quien supo ser compañero suyo en la escuela primaria y con el cual se reencontró de joven, descubriendo allí que los unía la pasión por el “rhythm and blues”. Ese gusto compartido se materializó en una banda que enriquecida por sus conquistas y fortalecida tras superar muchas crisis, terminó siendo una de las más importantes de la historia de la música. Dick Taylor, amigo de ambos, se sumó como bajista a ese proyecto musical que recién surgía y así comenzó a gestarse “The Rolling Stones”, uno de los conjuntos de rock más fructíferos de todos los tiempos.

Brian Jones, Ian Stewart y Tony Chapman completaron la formación inicial de esta agrupación surgida a comienzos de los sesenta que sufriría modificaciones y llegaría a sumar a Bill Wyman, Charlie Watts y Ronnie Wood. En 1967, el conjunto dio un salto profesional trascendente al lanzar el primero de los álbumes de estudio producido íntegramente por ellos: “Their Satanic Majesties Request”, con el que abrazaron el rock psicodélico y se animaron a una propuesta más experimental. Al blues y a la música country se acercaron tiempo después, originando el contenido de “Beggars Banquet”.

“The Rolling Stones American Tour 1972”, “A Bigger Bang Tour”, “Licks Tour” y “No Filter Tour” son algunas de las numerosas giras que llevaron a estos legendarios rockeros a actuar en vivo en muchos países.

Amores y amigos entrañables

El ADN stone de Jagger se evidencia en “I Can’t Get No Satisfaction”, tema que entre sueños creó Richards y concluyó Mick en 1965. Ese hit revolucionó el rock, trepó rápidamente en los rankings y demostró que, unidos, estos británicos tenían una fuerza arrolladora. “Angie” es otra de las canciones inolvidables que nació del trabajo complementario entre el guitarrista y el cantante, amigos que crearon asimismo “Start Me Up” y “Wild Horses”, entre otros éxitos que se grabaron a fuego en la memoria de millones de personas de diversas generaciones y nacionalidades.

Como en todo vínculo duradero, después de tantos momentos compartidos y décadas de relación, estos extraordinarios músicos acumulan cientos de anécdotas, peleas y reconciliaciones. En un volumen autobiográfico, Keith afirma que el vocalista, al cual se refiere con apodos como Brenda o Su Majestad, es autoritario y que, en los años ’80, empezó a resultar insoportable.

Al reconstruir el círculo de amigos de este aficionado a los coches de lujo, entra en escena también el norteamericano Steve Bing, empresario y productor conectado laboralmente a él varias veces, como en el filme “Shine a Light”. El lazo afectivo entre el Rolling y David Bowie, en cambio, quedó  inmortalizado en el video del single “Dancing In The Street”.

ENCONTRÁ LA NOTA COMPLETA EN NUESTRA EDICIÓN Nº 84


Autor: Shirlaine Forrest Colección WireImage / Getty Images