post

San Martin de los Andes: Un verano patagónico

San Martín de los Andes es una ciudad que en todas las épocas del año logra sorprender con su incansable belleza que la caracteriza. Los rojos, amarillos y ocres del otoño permiten sumergirse en un cuadro finamente trazado; el invierno con sus árboles y montañas cubiertas de nieve, el chocolate caliente y el calor del fuego que arde en cada uno de los hogares, te abraza para contemplar un escenario digno de ver y por fin el sol, las flores, el olor a pasto creciendo con fuerza marcan la llegada de la tan esperada primavera, dándole paso al verano, ese momento único donde los lagos con aguas cristalinas, la arena y el viento cálido del sur, invitan a todos aquellos que quieran disfrutar del aire puro, la naturaleza y la armonía, a vivir un momento único en familia o con amigos.

post

Rubíes: Brillos preciosos

Detrás de un mineral adorado en joyería por los trabajos extraordinarios que permite realizar se esconden historias, usos y creencias que contribuyen a la fascinación colectiva por los rubíes. Los accesorios que las damas de la realeza eligen para actos protocolares, eventos familiares y compromisos sociales en más de una ocasión le dan protagonismo al rubí, una de las piedras preciosas más maravillosas, y costosas, del planeta. Varias tiaras lucidas por la reina Máxima de Holanda y unos aros de la reina Letizia son apenas unas referencias de la presencia que tiene este material en las joyas de la corona.

post

El milagro de nuestro cerebro: Coaching y Neurociencias en el aprendizaje de Idiomas

Si preguntamos a la mayoría de personas la razón del porqué han decidido estudiar un idioma, entre las razones más comunes escucharás las siguientes: el hecho de obtener un mejor trabajo, aumentar el curriculum, un viaje a un país donde se habla esa lengua o alguna otra razón que te “obliga” a tomar un curso de idiomas. Y, aunque todos estos motivos sean válidos e importantes, al ser impuestos, carecen de propósito y luego con el tiempo se dejan por otras prioridades o peor aún, se suman a la mochila de cosas que debes de hacer por obligación.